Año Jubilar y conversión

Pbro. Ernesto María Caro

Una de las cosas que ms han atrado la atencin sobre el Año Santo (2000) es la Indulgencia Jubilar y es por ello de lo que ms se habla y ms se cuestiona. Sin embargo, el Santo Padre ha decretado este Jubileo con el fin de que se d en todo el mundo y en todos los mbitos una profunda reconciliacin. Por tal motivo y a fin de conocer mejor cul es el sentido y la profundidad de este Jubileo, veamos las notas principales de la Encclica "Incarnationis Mysterium" del Papa Juan Pablo II. El Papa Inicia esta Encclica con el pasaje de Ef. 1,3-5.9-10 en el cual salta inmediatamente a la vista que el deseo del santo Pontfice es que toda la Iglesia se renueve para alcanzar la santidad querida por Dios desde siempre para el hombre (1,4) la cual es posible por medio de la adhesin a Cristo Jess, en quien toda la historia encuentra su punto de referencia, por ello dice el Papa: " La encarnacin del Hijo de Dios y la salvacin que l ha realizado con su muerte y resurreccin son, pues, el verdadero criterio para juzgar la realidad temporal y todo proyecto encaminado a hacer la vida del hombre cada vez ms humana." IM 1

Al mencionar que el Jubileo tendr como sede no solo la ciudad de Roma, sino Tierra Santa, nos recuerda el gran anhelo de toda la Iglesia de que un da tanto judos, musulmanes y cristianos, unidos por la misma raz en Abraham, compartamos tambin la fe en Cristo. Por otro lado invita el santo Padre a buscar que el conocimiento de Jesucristo se extienda a todos los rincones no solo del mundo sino de nuestra sociedad, para la cual es necesario que todos los cristianos tomemos conciencia de nuestra misin de ser "fermento y el alma de la sociedad humana, que debe ser renovada en Cristo y transformada en familia de Dios" GS 40. Este año deber ser de docilidad al Espritu buscando discernir los signos de los tiempos con el fin de agradar en todo a la Santsima Trinidad y alcanzar la unidad de todos aquellos que "habiendo recibido el mismo Bautismo, comparten la misma fe en el Señor Jess " de manera que este año Jubilar deber tener caractersticas eminentemente ECUMENICAS con el fin de volver a la unidad. IM 4

En este año Jubilar el Papa ha querido destacar por sobre todo la gracia super abundante de la redencin trada por Jesucristo para todo el gnero humano, por lo que dice que: "Nadie, despus de esta muerte, puede ser separado del amor de Dios (cf. Rm 8, 21-39), si no es por su propia culpa." (IM 5) Con estas palabras, el santo Pontfice nos urge a una vida de rectitud en unidad con Dios. Para alcanzar este estado de perfeccin del hombre, el Papa invita a peregrinar hacia los lugares santos, (que en cada Dicesis estn representados principalmente por la Catedral), no con el fin de ganar la Indulgencia Jubilar, sino ante todo por que con ella recordamos que toda la vida del hombre es una peregrinacin hacia la Jerusaln celestial. Esta peregrinacin, dice el Papa, "evoca el camino personal del creyente siguiendo las huellas del Redentor: es ejercicio de ascesis laboriosa, de arrepentimiento por las debilidades humanas, de constante vigilancia de la propia fragilidad y de preparacin interior a la conversin del corazn. Mediante la vela, el ayuno y la oracin, el peregrino avanza por el camino de la perfeccin cristiana, esforzndose por llegar, con la ayuda de la gracia de Dios, "al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo" (Ef. 4, 13)". IM 7

Uno de los elementos que forman parte de la celebracin Jubilar es la apertura de la Puerta Santa y el pasar por ella. Esto evoca ante todo, como nos lo dice el santo Pontfice, "el paso que cada cristiano est llamado a dar del pecado a la gracia. Jess dijo: "Yo soy la puerta" (Jn 10, 7), para indicar que nadie puede tener acceso al Padre sino a travs suyo". (IM 8). Sin embargo se ha dado en creer que esta puerta tuviera un efecto mgico para perdonar los pecados, lo que ha causado que muchos cristianos asistan a visitar la catedral y los templos designados, con el nico fin de ganar la indulgencia pero con poco desea de convertirse y de cambiar RADICALMENTE su vida. Es por ello que contina el Papa: "Pasar por aquella puerta significa confesar que Cristo Jess es el Señor, fortaleciendo la fe en l para vivir la vida nueva que nos ha dado. Es una decisin que presupone la libertad de elegir y, al mismo tiempo, el valor de dejar algo, sabiendo que se alcanza la vida divina (cf. Mt 13, 44-46)" (Idem). De manera que hacer una peregrinacin o ir personalmente a la Puerta Santa, debe hacerse habiendo tomado la resolucin de vivir de una manera cristiana y de evitar el pecado.