Lunes 18 de Febrero, 2019      

Quisiera insistir en un tema que ya he tratado en otros comentarios, pero que dada su importancia en la construcción / destrucción de la comunidad familiar e incluso social, quiero ahora re-proponer. Recibí hace unos meses un video que se intitula “Huérfanos Digitales” y que se refiere a la problemática que tienen los niños que se ven prácticamente abandonados porque la mamá no suelta el celular y se la pasa participando en todas las redes sociales. Ciertamente hoy la comunicación se realiza por estos medios, sin embargo es necesario dosificar su uso y priorizar nuestra relación con los demás, especialmente los de nuestra familia. No es extraño llegar a la mesa y ver que todos están “conectados” con las redes pero desconectados con todos los que están en la mesa. Esto, obviamente, afecta radicalmente las relaciones entre nosotros y nos va aislando de los demás. Resulta que es más importante la amiga, el amigo, etc, que la gente que decimos amar (papás, hermanos, hijos). Es pues necesario que hoy nos pongamos personalmente y en familia, ciertas reglas y limitaciones en el uso del celular y de todo lo que nos conecta por Internet.

Es necesario por ejemplo que durante las reuniones familiares, como pueden ser las comidas y la cenas, los celulares, como en los aviones, permanezcan apagados y en “modo avión” para que no entren ni salgan llamadas ni mensajes. Ya habrá tiempo más adelante para contestar. También debemos de disciplinarnos y poner el celular en la bolsa y no traerlo en la mano. Nada es tan urgente e importante como nuestra vida, que a veces arriesgamos al contestar o buscar el teléfono cuando manejamos o caminamos por la calle. Limitar el uso de facebook. Pensar que es imposible conocer todo lo que pasa en el mundo y en nuestro medio. Si cada uno de mis contactos postea algo en mi muro, no pararía de verlo en todo el día. Todo en la vida debe tener un orden. Ojalá y pongamos orden en esto para evitar que se sigan diluyendo nuestros lazos familiares.