Si no puedes ver este correo, da click aquí

Conoce mas, ingresa a evangelizacion.mx

Compartela en Facebook

15° Domingo del Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA
Amós 7, 12-15

En aquel tiempo, Amasías, sacerdote de Betel, le dijo al profeta Amós: «Vete de aquí, visionario, y huye al país de Judá; gánate allá el pan, profetizando; pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque es santuario del rey y templo del reino».

Respondió Amós:
«Yo no soy profeta ni hijo de profeta,
sino pastor y cultivador de higos.
El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo:
Ve y profetiza a mi pueblo, Israel».

Salmo
Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo.
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.
R.
La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo.
R.
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas.
R.

SEGUNDA LECTURA
Efesios 1, 3-14
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en él
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo,
para que fuéramos santos
e irreprochables a sus ojos, por el amor,
y determinó, porque así lo quiso,
que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos,
para que alabemos y glorifiquemos la gracia
con que nos ha favorecido por medio de su Hijo amado.

Pues por Cristo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él ha prodigado sobre nosotros el tesoro de su gracia,
con toda sabiduría e inteligencia,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo,
cuando llegara la plenitud de los tiempos:
hacer que todas las cosas, las del cielo y las de la tierra,
tuvieran a Cristo por cabeza.

Con Cristo somos herederos también nosotros. Por esto estábamos destinados, por decisión del que lo hace todo según su voluntad: para que fuéramos una alabanza continua de su gloria, nosotros, los que ya antes esperábamos en Cristo.

En él, también ustedes, después de escuchar la palabra de la verdad, el Evangelio de su salvación, y después de creer, han sido marcados con el Espíritu Santo prometido. Este Espíritu es la garantía de nuestra herencia, mientras llega la liberación del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria.

EVANGELIO
Marcos 6, 7-13
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.

Y les dijo: «Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos».

Los discípulos se fueron a predicar el arrepentimiento. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.


ORACIÓN EN FAMILIA

Sacerdote:      La liturgia de hoy nos urge a reconocer nuestro carácter profético y llevar la Buena Noticia del evangelio. Respondamos con alegría diciendo:

TODOS:            DAME, SEÑOR, EL VALOR DE ANUNCIARTE.

 

Papá:                Señor, te pedimos por el Papa Francisco, para que en este viaje que esta realizando tenga fuerza y alegría para anunciarte a todo el mundo.

TODOS:            Y que al escucharlo tu Palabra, Señor, penetre los corazones y produzca en ellos frutos de vida eterna.

DAME, SEÑOR, EL VALOR DE ANUNCIARTE.

 

Mamá:              Te pedimos por todos los padres de familia, para que conviertan sus hogares en el primer lugar en donde se predique tu Palabra.

TODOS:            No permitas que el secularismo invada nuestras casas. Antes bien, haz de nuestras familias, familias cristianas.

DAME, SEÑOR, EL VALOR DE ANUNCIARTE.

 

Hijo(a):              Te pedimos por todos nosotros, para que no sintamos vergüenza de anunciarte en nuestro ambientes.

TODOS:            Antes al contrario, que nos sintamos muy honrados de ser parte de tu grupo de colaboradores. 

DAME, SEÑOR, EL VALOR DE ANUNCIARTE.

 

Hijo(a):              Escucha la oración que te hacemos por todos aquellos que se dedican a la enseñanza y la gestión publica para que no tenga miedo de presentarse como cristianos.

TODOS:            Ayúdales a influir en el cambio de nuestra sociedad con la fuerza del evangelio.

DAME, SEÑOR, EL VALOR DE ANUNCIARTE.

 

Hijo(a):              Te pedimos por nuestros hermanos que son perseguidos por ser fieles a tu Palabra.

TODOS:            Fortalécelos y abres los ojos de quienes los persigan para que vean en su fortaleza el sigo de tu amor que los invita a unirse a la Iglesia.

DAME, SEÑOR, EL VALOR DE ANUNCIARTE.

 

Hijo(a):              Finalmente te pedimos por aquellos que te rechazan, especialmente los jóvenes.

TODOS:            Abre su corazón y ayúdanos a presentarles tu mensaje con coherencia y con el signo fundamental de la caridad.

DAME, SEÑOR, EL VALOR DE ANUNCIARTE.

 

Sacerdote:      Escucha Padre Santo todas estas súplicas, y concédenos participar siempre de tu mesa y de tu amor. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas, por los siglos de los siglos.

TODOS:            Amén.


Compartela en Facebook


Para darse de baja click aquí.
Actualiza tus datos.
Conoce nuestro Centro de Evangelización en Línea:
evangelizacion.mx

Evangelización Activa
José Alvarado No. 1000 Col. Jardín Español
Monterrey, N.L., México
Tel. (01-81) 8123-1293 y 8347-5432