Mis queridos hermanos:
Hace unos días han estado circulando dos mensajes que
han alarmado o al menos inquietado a la comunidad cibernética,
por lo cual a continuación les expongo algunos datos que
seguramente les harán recobrar la paz.
El primero de ellos es un mensaje en el que se dice que el presidente
de Procter & Gamble declaró en el programa de Sally
Jesé en NY el 1º de Marzo, que parte de sus ganancias
eran dedicadas a promover el satanismo. Esta historia no es nueva,
ya hace más de 20 años se circuló en diferentes
medios que en los productos de Procter & Gamble aparecería
el signo del anticristo (666) cosa que nunca pasó (un
cuento parecido apareció hace unos 15 años contra
McDonalls).
Sobre el mensaje, Sally Jesé en su pagina electrónica
(www.sallyjr.com/faq.html) declaró abiertamente que esto
nunca ocurrió en su programa. A la pregunta directa ella
responde:
WE'VE BEEN GETTING HUNDREDS OF LETTERS ASKING ABOUT THIS, SO
EVIDENTALLY SOMEONE HAS A PERSONAL VENDETTA AGAINST PROCTER AND
GAMBLE...OR ONE OF ITS COMPETITORS HAS DECIDED TO USE SOME DIRTY
TACTICS. THIS IS A HOAX...IT NEVER HAPPENED
(Hemos recibido cientos de cartas preguntando sobre este asunto,
evidentemente que esto es una venganza personal contra Procter & Gamble...
o uno de sus competidores ha decidido usar algunas tácticas
sucias. Este es un " HOAX" [mail que busca solo saturar
los servidores]... Esto nunca pasó.
En el mensaje recibido, quien lo tradujo del original en Inglés,
omitió un detalle que es importante. Al final del mail
dice: SI QUIERES UNA COPIA DE LA DECLARACIóN DEL PROGRAMA
MANDA $3.00 US Dls. a una dirección que aparentemente
no es la del programa, ni tiene relación con Sally Jese.
Esto entonces pude ser parte de una mala jugada no solo a Procter & Gamble,
sino para obtener ganancias con todos los ilusos que habrán
mandado dinero.
Aun pensado en que las declaraciones, si no fueron hechas en
el tono que se pretende pudieran tener algo de verdad en el fondo,
es ilusorio el pensar que con una presión económica
se detendría el avance del satanismo en el mundo. Pensemos
por un momento, en lo que pasaría si efectivamente todos
los cristianos dejaran de comprar productos a P & G. Se quedarían
sin empleos miles, cientos de miles de personas con lo que miles
de familias se verían terriblemente dañadas.
A Satanás lo debemos combatir con lo único que
es efectivo contra él: la humildad y no con el dinero
que sabemos que muchas veces es usado por él como su aliado
más poderoso. Si verdaderamente queremos mostrar al mundo
que somos cristianos y que nuestra fuerza es tal que es capaz
no de ejercer una presión en el mundo, debemos mostrar
nuestra caridad, nuestra solidaridad con los marginados, los
enfermos y en general con los desamparados.
Por supuesto que es más fácil y mucho más
cómodo cambiar de Shampoo o de Jabón, que modificar
mi actitud para con el prójimo; es mucho más cómodo
y sin compromiso el dejar de comprar una marca de productos de
belleza, que embellecer mi vida con las virtudes cristianas.
Lo cómodo, la verdad no será notorio para nadie....
el cambio y la conversión en nuestra vida hará que
nuestra luz brille, hará que los que no conocen a Jesús
lo conozcan y quienes no lo aman lo amen, hará que la
Luz venza a la oscuridad.
San Juan en su Primera Carta atestigua que el anticristo ya
está presente en el mundo, "pues todo el que niega
que Jesús es el Mesías; quienes niegan al Padre
y al Hijo" (1Jn 2,22-23), de manera al cristiano no le asusta
que se levanten estos rumores. Nos preocupa en todo caso que
nuestro testimonio de vida no convenza a los demás; nos
preocupa que nuestra vida espiritual no sea lo suficientemente
sólida para combatir interiormente al Mentiroso, a aquel
que busca nuestra infelicidad y que no ceja en su intento de
quitarnos la paz... eso es lo que realmente le preocupa o le
debería preocupar al discípulo de Cristo.
Oremos pues no solo por el dueño y los directores de
P & G sino por todos aquellos que tienen en sus manos el
pagar mejores sueldos, el hacer justicia a los marginados, por
los que toman las decisiones que ponen en peligro la vida de
los hermanos y de sus familias, por todos aquellos que deslumbrados
con el oropel del mundo y sus placeres son capaces, si no de
vender su alma al Diablo, si de dejar en miseria, hambre y soledad
a muchos hermanos y a sus familias.
Que este mensaje, pues, nos estimule a trabajar en nuestra conversión
y a incrementar nuestra oración contra la fuerza opresora
del demonio que actúa de manera escondida en el mundo.
El otro mensaje propone una carta escrita por el demonio en
la cual felicita al lector por ser un mal cristiano, lo cual
lo pone muy feliz. Es una sátira con la cual se buscaría
mover al cambio al lector mediante actitudes que muchas veces
ni siquiera le han pasado por la mente realizar. Cuando se hace
un mensaje de este tipo se busca abarcar todas las actitudes
y actividades que irían en contra de la vida cristiana...
sin embargo es poco posible que todas se reúnan en una
sola persona, por lo que se le puede estar acusando de algo que
nunca pensó y mucho menos realizo.
Este método de "evangelización" nunca
ha sido propuesto por la Iglesia. La vida cristiana es una invitación
a la felicidad, por lo que el multiplicar el envío de
este mensaje no corresponde a una acción propiamente cristiana.
Si verdaderamente queremos promover un cambio en la vida de
los demás, si queremos que la vida cristiana se despierte
en todos aquellos que la tienen dormida, debemos invitarlos a
vivir NUESTRA VIDA, recordando aquello que decía San Pablo: "Sean
imitadores míos como yo lo soy de Cristo" (1Cor 11,1).
La Iglesia - decía Paulo VI - vive para evangelizar,
esto es para proponer clara y abiertamente el mensaje del evangelio,
de la vida vivida en el Espíritu (cf. EN 5.14.26.29) y
no para amenazar. Debemos de convencernos de que no se evangeliza
por decreto sino por convicción, que no es el temor el
que convence sino el amor.
Si verdaderamente estás interesado en que el evangelio
se extienda y toque el centro de la vida de nuestra sociedad
VIVE Y PIENSA como un auténtico discípulo de Jesús.
Que Dios nuestro Señor, el Padre de la Misericordia infunda
en nosotros la plenitud de su Espíritu para que como María,
la humilde sierva del Señor, seamos instrumentos de su
amor en el mundo y Jesús se continúe encarnando
en nuestro corazón y en nuestro mundo.
Como María, todo por Jesús y para Jesús.
Ernesto María, Sac.