En la imagen que nos presenta San Juan al final de su evangelio,
confirma lo que los Sinópticos (Mt, Mc y Lc) ya habían
dicho sobre el primado de Pedro: Jesús ha querido dejar
una cabeza visible en su Iglesia en la figura de Pedro. Sin embargo, éste
no debe olvidar que el rebaño pertenece al Señor,
pero que a él se le constituye como el pastor. Deberá tener
cuidado de las ovejas, es decir de los obispos, de aquellos que
nacerán por medio del bautismo, es decir, los corderos,
los fieles cristianos. El hecho de repetir en dos ocasiones la
necesidad de cuidar de las ovejas, le recordará a Pedro
lo importante que es la salud y la buena alimentación
especialmente de los obispos, ya que de su enseñanza se
nutrirá el resto del rebaño. Con esto vemos que
Jesús verdaderamente ha querido establecer una Iglesia
JERARQUICA, la cual tiene como pastor supremo a Pedro. La Iglesia,
reconocerá no solo a Pedro como la cabeza sino a sus sucesores
a los cuales la Iglesia dará el nombre de Papa cuyo sucesor
actual es Juan Pablo II.
La iglesia Anglicana
La última fractura grande de la Iglesia se realizaría
en 1534 cuando la Iglesia de Inglaterra, influenciada por la
reforma iniciada por Lutero y ya extendida en gran parte de Europa,
llevará a Enrique VIII, rey de este país, a romper
su relación con la Iglesia Católica, usando como
excusa final la negativa del Papa para anular su matrimonio.
Ante esta negativa, el Rey se autonombrará como la "cabeza" de
la Iglesia de Inglaterra (que ahora conocemos como Anglicana).
Con ello, él mismo se concede el divorcio, destituye a
los sacerdotes y obispos que se oponen a su nombramiento y nombra
el mismo obispos y sacerdotes (con lo que se pierde el orden
sacerdotal). A todos aquellos que se oponen los manda matar y
con ello, no solo se da la división, sino una verdadera
persecución sangrienta de cristianos, que dará como
resultado la independiente Iglesia anglicana y muchos mártires.
En cuanto a su doctrina mantendrá básicamente la
de la Iglesia católica (excepto en lo referente al divorcio),
manteniendo intacta la liturgia eucarística (aunque al
haber nombrado y no ordenado obispos, en la celebración
Eucarística no consagran las especies eucarísticas).
Nombra como encargado "eclesiástico" o como "primado" al
obispo de Canterbury que hasta la fecha, junto con el rey (la
reina en este caso) son la cabeza máxima de la Iglesia.
El catecismo afirma, sobre la autoridad del papa para dirigir
la Iglesia: ""El Romano Pontífice, Cabeza del
Colegio episcopal, goza de esta infalibilidad en virtud de su
ministerio cuando, como Pastor y Maestro supremo de todos los
fieles que confirma en la fe a sus hermanos, proclama por un
acto definitivo la doctrina en cuestiones de fe y moral... La
infalibilidad prometida a la Iglesia reside también en
el Cuerpo episcopal cuando ejerce el magisterio supremo con el
sucesor de Pedro", sobre todo en un concilio ecuménico
(LG 25; DS 3074). Cuando la Iglesia propone por medio de su Magisterio
supremo que algo se debe aceptar "como revelado por Dios
para ser creído" (DV 10) y como enseñanza
de Cristo, "hay que aceptar sus definiciones con la obediencia
de la fe" (LG 25). Esta infalibilidad abarca todo el depósito
de la Revelación divina (LG 25)" CIC 891
La Iglesia de Occidente y Oriente
Otra idea contraria a la fe de la Iglesia llegó con el
fin del milenio, la cual consistía en creer que el fin
del mundo era inminente y que se iniciarían los últimos
años de la existencia de la tierra. Esta herejía
nació de la interpretación incorrecta de algunos
pasajes de la Sangrada Escritura. Esto causó desconcierto
y temor entre el pueblo. La Iglesia, fiel a la Tradición
y a la Escritura cree que nadie sabe cuándo llegará el
final y que por lo tanto debemos vivir en paz y con alegría,
siempre preparados viviendo en gracia, pues "no sabemos,
ni el día ni la hora". En este mismo período
se desarrolló uno de los más grandes problemas
con la fe que vino a dividir a la Iglesia Universal (Católica
= Universal) en dos grandes ramas. Los orientales afirmaban que
el Espíritu Santo procede del Padre únicamente,
mientras que la Iglesia de occidente afirma que procede del Padre
y del Hijo (como lo repetimos en nuestro credo). Esto provocó lo
que se conoce todavía ahora como el "sisma de Oriente".
Esto causó el desconocimiento del "primado" de
Pedro. Por ello hasta la fecha existe en Oriente una figura semejante
a la del Papa que ellos llaman "Patriarca de Constantinopla" y
que es la cabeza de la Iglesia de oriente llamada también
Ortodoxa.