Lunes 13 de Noviembre, 2017      

La confianza es uno de los valores más importantes en la vida del hombre, esto es porque la paz en el corazón depende de ésta. De acuerdo a algunos especialistas “La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo. Cuando una persona tiene confianza ya sea en el porvenir o en una persona, el alma permanece con paz, pues tiene la seguridad de que eso que espera va a ocurrir exactamente como lo tiene previsto y por eso ha confiado en ello.
Tenemos confianza con alguien cuando podemos ser como somos, sin temor a que nos critiquen o se avergüencen de nosotros; cuando podemos contarle a alguien las cosas más íntimas y sensibles teniendo la SEGURIDAD de que nos escuchará y que no las divulgará más adelante; cuando tenemos la seguridad de que lo que me dijo es verdad. Esto, suspende, al menos temporalmente, la incertidumbre respecto a las acciones de los demás. Cuando alguien confía en el otro, cree que puede predecir sus acciones y comportamientos. La confianza, por lo tanto, simplifica las relaciones sociales y nos lleva a la paz. Cuando se pierde la confianza, la vida se convierte en incertidumbre y la angustia y el temor se apoderan de nosotros y de todas nuestras relaciones, las cuales se hacen frágiles. La confianza tiene como fuente de crecimiento el amor, por ello se desarrolla con el trato con la persona, pues sin este trato frecuente será prácticamente imposible conocer y amar a la otra persona.
Es pues fundamental la relación con quienes convivimos y ver que crezca entre nosotros el vínculo del amor, pues esto creará una confianza que nos permitirá vivir con alegría todas nuestras relaciones. Esto en el plano divino es fundamental, ya que toda nuestra vida depende de Él. Busca desarrollar tu relación con Dios y tu vida transcurrirá con una paz inalterable.